TRADUCCIÓN
DE LA EDITORIAL DE LA REVISTA O-SPORT (1-2004)
En
el ejemplar O-Sport 7-2003, publicamos un artículo sobre orientación
nudista, acompañado con una foto de ocho corredores españoles
vestidos tal y como llegaron al mundo (bien, para ser sinceros, cuatro
de ellos habían cubierto estratégicamente sus "vergüenzas"
con las hojas de sus mapas).
Recuerdo una intensa discusión en nuestra oficina sobre si cubrir
las otras cuatro no tan discretas. Creiendo que nadie se ofenderia realmente,
dado el contexto, finalmente nos decidimos por la auténtica versión
frontal completa, cuatro Davids de Michelangelo en toda su gloria.
La foto no pasó desapercibida... pero las reacciones fueron positivas
y/o de humor. Igual fué la reacción del editor del Australian
Orienteer, que pidió permiso para reproducir el artículo
-aunque más tarde decidió cubrir discretamente todos los
"8 Sinvergüenzas". Australia no es Europa, como revela
este hecho. Los jefes de la Federación Australiana parece que
no entendieron en absoluto la razón de publicar el material y
decidieron protejer la "moralidad" de los orientadores australianos,
incluso de un nudismo parcial. Como resultado, la mayoría de
lectores que hojeaban el último número del 2003, se encontraban
con una página cortada por la mitad (Pd. Si teneis uno de los
raros ejemplares sin la mitad de la hoja arrancada, mantenedlo sin modificar,
ya que seguro que se convertirá en un objeto de coleccionista
?).
Siguiendo con el "escándalo", dos páginas del
Australian Orienteer 1/2004 fueron dedicadas a la discusión sobre
lo (in)apropiado del material publicado, y la "alarmante actitud"
del editor por decidir publicar la foto, incluso en la forma cubierta.
Algunas "hojas de higo" son difícles de imaginar. Quitar
la "hoja" o no quitarla ha sido una cuestión moral
y estética a través de la historia: los italianos y otros
visitantes de museos se escandalizaron cuando la fina "hoja de
higo" se cayó de la "pieza" de la obra maestra
de Michelangelo... revelando al desnudo sus dimensiones completas.
Por suerte, una docena más o menos de esas "hojas de higo"
aún persisten en alguna parte de los armarios de los museos.
Pueden tener todavía un uso.
La próxima vez que estos nudistas "sinvergüenzas"
decidan hacer orientación, les tendremos que pedir que se las
pongan (con una cuerda, no con Super Glue, por supuesto) antes de que
posen para las fotos ?. Es cosa buena que Michelangelo y sus cohortes
no eran autralianos... o a lo mejor tendríamos que usar un cincel!
Jan Skricka, editor@orient-sport.com